Elegimos en este punto dar cuenta de tres testimonios de personas
que fueron afectadas ya sea personalmente o familiarmente por
una situación de pareja fuera del marco de la comunidad y
que pudimos "ayudar".
Mi novia no Judía
Hola, soy Martín Fridman, Tengo 28 años, Soy Contador
Publico y tengo una Maestría en Finanzas. Y esta es mi historia:
Todo comenzó hace aproximadamente dos años y medio cuando
Carlos, un compañero de la oficina me invitó a su cumpleaños
donde había gran cantidad de chicos y chicas amigos de él (no de
la colectividad) y viendo que yo había cortado con mi novia hace
poco, y en ese momento estaba "solo", me presentó a Lorena, una
terrible morocha de ojos claros, con la que charlamos gran parte
de la noche.
Luego de varios tragos, a eso de las 4 de la
mañana, la llevé a su casa donde "seguimos charlando"… Al día
siguiente me llamó y salimos nuevamente, hasta que la simple
charla se convirtió en una amistad y luego en algo más. La
verdad nunca había sentido esto por una chica que no sea de la
cole, pero pasó.
Salimos casi cuatro meses, hasta que el sábabo 17 de diciembre
último, me encontré en el boliche Pacha de la Costanera con un
Rabino con traje negro, que estaba acompañado por un grupo de
jóvenes, y me preguntó si yo era de la cole, a lo que conteste
afirmativamente, y ahí mismo y sobre el capo de mi auto, me
ofreció prender una janukia (candelabro de 8 brazos que se
prende durante la festividad de Januka).
Al principio me pareció
re loca la idea pero, cuando volví a mi casa a la madrugada no
pude parar de llorar. El lunes desde la oficina llamé a su
Templo, dado que todavía tenía el folleto que el Rabino me dió
cuando prendí las velas. Me atendió una chica y le pregunté si
podía hablar con el Rabino, que era urgente.
Me pasó con él y
esa misma noche fui a su oficina, donde me recibió a las 11 y
charlamos casi hasta las 1.30 de la madrugada. En ese largo encuentro, en esa noche "El salvo mi
vida. Si la salvo", por que al otro día llame a Lorena y le
explique que no podía
seguir saliendo con ella. Que somos diferentes, al principio no
entendía nada, pero después de una extensa charla, me abrazó, me
entendió y nos despedimos.
Reconozco que primero tuve un gran vacío, pero ahora miro para
atrás y valoro más mi vida y mi judaísmo muchísimo más que
antes. Voy los martes a estudiar con aquel Rabino, el cual me
ayudo a ver y aclarar mi presente y proyectar mi futuro, con mi
actual novia a la que no solo amo por fuera sino por dentro, y
con que soñamos casarnos por jupá (manto con el que se cubren
los novios en su boda) y tener muchos hijos, pues ella mira la
vida con mis mismos ojos y siente con mi misma alma"
El novio de mi nena
Somos Norma y Julio Grinberg, los papas de Solange.Vivimos
en Belgrano.
Todo comenzó hace una año y medio cuando Sol volvió de sus
vacaciones en Punta del Este, con sus amigas de la Facultad. Nos
dijo que tenía que darnos una gran noticia. "Si que noticia..":
estoy saliendo con un chico genial, alto, buen mozo, abogado y
que enseña en la Universidad del Salvador. Como buena "Idishe
Mame", algo me olía mal, y le dije: "me imagino…" y sin que
pudiera terminar, me dijo, "no mamá no es de la cole". El mundo
se me vino abajo. Lo que para ella era la Gran Noticia para mi
era algo que no podía estar pasándome a mi.
Era como una
película de terror. ¿Donde quedaron esos años de Shule, de
Hacoaj, de los sedarim de pesaj en familia?. Me largué a llorar
desconsoladamente, y salí corriendo a mi pieza. La casa fue todo
silencio por unos días hasta que, Ana mi psicóloga y mejor amiga
me dijo que frente a la casa de ella en Palermo hay un lugar
para jóvenes de la cole donde van muchos chicos y chicas.
En él
ve entrar siempre a un Rabino, y me dijo que si trabaja con
jóvenes debe saber algo de ésto. Tomé fuerza y fuí. Me
atendió un joven, secretario del Rabino, que me dijo que era el
lugar indicado y que iban a hacer todo por ayudarme.
Empezaron a
llamar a Solange para invitarla a charlas. Luego a fiestas y
cenas que también organizan. Como vieron que no funcionaba,
tuvieron una idea genial, como se estaba recibiendo de
diseñadora gráfica la contrataron para trabajar de lunes a
jueves después de la facu, a lo que por ser su primer trabajo
pago no se negó.
Se ve que algo se le movió por dentro en ese
lugar, porque al cabo de un mes y medio nos convocó nuevamente a
Julio y a mí para decirnos otra vez que tenía "una gran
noticia", y dijo: "Mamá, ayer largué con Gonzalo", los tres nos
dimos el abrazo más fuerte del mundo y a partir de ese momento
nos dimos cuenta que el judaísmo se debe construir día a día y
con más vivencia práctica, por eso, decidí empezar a prender las
velas de Shabat todos los viernes, Ah, y Sol las prende al lado
mío.
GRACIAS, POR LO DE MI HERMANA
Hola! queria agradecer a toda la gente que con su conocimiento de la problematica, constancia y calidez nos ayudaron a "rescatar" a mi hermana de una relación con un joven que profesaba otra religion.
Intentamos como familia muchas maneras de hablar con ella, pero ninguna nos fue util. mi familia se transformó en un caos de peleas, gritos y lo que es peor, silencio.
Un amigo me conto de este programa al que acudimos mis padres y yo. Fue un oasis sentir que no estabamos solos. Gracias por ayudarnos, por encontrar la forma de llegar a ella... y ella de retornar a nostros. Me devolvieron más que a una hermana, me devolvieron una familia.
Jesica, 23 años- Barrio Norte
El ayuno
En 1950 un judío religioso llegó a América desde Safed, Israel. Entró en el negocip inmobiliario en los suburbios de la ciudad de Nueva York, se casó con una joven judía y estableció su hogar. Después de un año, su esposa tuvo una niña. Con los años, la familia se convirtió en la historia típicamente americana. Cuando la joven terminó la secundaria, asistió a la Universidad de Columbia donde conoció a un buen muchacho protestante.
Salieron durante varios meses y luego decidieron casarse. Mientras tanto, el padre seguía pensando que la relación no era seria. Un día la familia y el muchacho fueron a cenar al Country Club Forest Hills. Hacia el final de la cena, la joven se dirigió a su padre y le dijo:
- Papá, John y yo planeamos casarnos El padre la miró fijamente y dijo con suavidad: - Está bien, pero por favor espera hasta que esté muerto antes de casarte
con él.
Luego corrió su plato a un costado y dejó de comer. Con el correr de los días, su salud comenzó a empeorar y se puso pálido y débil. Ni sus amigos, ni su familia, ni su hija podían convencerlo de que comiera. Se quedaba en su casa, sin salir a trabajar ni a ver a sus amigos.
Finalmente el doctor le dijo a la hija del hombre. que tenía que elegir podía dejar al muchacho o pronto asistiría al funeral de su padre. La joven
se encontraba bajo una gran presión emocional al ver consumirse a su padre debido a su decisión.
Pensó que el ayuno de su padre duraría sólo un corto tiempo y que luego aceptaría el casamiento y terminaría con esta "tontería". Por eso, cuando oyó las palabras del doctor, su resolución se borró con las lágrimas al pensar en la muerte de su padre. Entró en la habitación de su padre y se paró frente a él, sollozando al hablar: Papá, te quiero.
No puedo casarme con él y verte morir. No me voy a casar con él. Por favor, perdóname.
La presente histoia fue escrita por Larry Goldstein, un graduado de Hastings Law School, San Francisco, California.
Una de Rabinos
Entre mis entrevistas y correspondencia con rabinos alrededor del mundo, conversé con un Rabino que era considerado el experto de su área del noreste de los Estados Unidos. Me contó con franqueza que había tratado con aproximadamente 350 parejas mixtas que planeaban casarse, de las cuales solamente tres rompieron sus compromisos antes del casamiento. Cuando le pregunté la causa de la ruptura, contestó:
No lo sé, no hice ni dije nada diferente de las otras veces -y continuó-. Pero le digo algo Muchas, muchas de las personas que se casaron y luego se divorciaron vinieron a visitarme. Y todos dicen lo mismo. Rabí, no fue io suficientemente fuerte conmigo. Pero me encontré con cada pareja varias veces y hablé con ellas largo rato.
Todas se habían negado a oír y a internalizar las palabras del Rabino acerca de los problemas que enfrenta un matrimonio mixto.
A pesar de que fracasó una y otra vez en derribar la barrera de -Al casarte fuera de nuestra religión estás tirando, pisoteando y escupiendo la sagrada Tora.
Y desde aquí continuo. Con frecuencia, esto prueba ser la forma que más ayuda a cambiar las mentes de jóvenes serios que están considerando un casamiento mixto.
Al llevarlo al salón principal, abrir el Arca (que hasta el más ignorante venera) y pedirles que tiren y escupan el sagrado rollo de la Tora, sienten por primera vez lo desagradable y equivocado que es un matrimonio mixto.
Aquí el rabino creó una confrontación emocional entre el deseo del muchacho por la chica y su deseo de respetar lo que es sagrado y de esta manera abrió un camino para la comunicación eficaz.
Rabino Ariel Levy