Sepárense mientras el o la gentil tramita su conversión con honestidad y sinceridad.
"Puesto que la ley judía prohíbe convertirse para casarse, los dos sucesos deben estar totalmente separados. Alguien que sinceramente desea ser judío como un asunto de autorrealización, deberá buscar esa meta en forma cien por ciento independiente. El proceso por lo general demora como un año o más".
La Conversión fraudulenta. "Dices que tu prometida tiene intenciones serias de convertirse. Si tu novia realmente es sincera sobre el judaísmo, es decir, forjando una relación con el Todopoderoso y haciendo Su voluntad, ¿tú también lo eres? ¿Cómo reaccionarías si tu cónyuge quiere cuidar las leyes de cashrut y Shabat?
Si este futuro no te atrae, entonces ahora es un buen momento para decirse adiós".
"Sé sincero contigo mismo. ¿Estás buscando una ‘conversión por conveniencia’, para que tus padres y familiares te dejen de molestar?"
"Está prohibido buscar convertirse para casarse; no pongas tu integridad en tela de juicio, como así tampoco la de tu novia, ni busques convertir a ambas religiones en una parodia, buscando una conversión fraudulenta".
El Desprecio. "Estarías dispuesto a convertirte al cristianismo o al Islam para casarte? Si realmente eres sincero contigo mismo, ¿verás que esto conlleva un desprecio, dando preferencia al facilismo por encima de tus creencias, además de ser un acto de traición a tu pueblo.
Igualmente, exhibes desprecio por tu novia y por su familia, exigiéndole que haga algo que tú no harías. ¡No debes casarte con alguien a quien subconscientemente desprecias por hacer algo que considerarías por debajo de tus estándares y de tu dignidad!". |